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Cosmética ecológica, la belleza sana

La cosmética ecológica está pisando fuerte porque, cada vez más, somos conscientes de sus beneficios y de las ventajas que ofrece respecto a la cosmética convencional. La experta y Beauty Coach Glòria Huguet Espargaro, pone a nuestro alcance parte de sus amplios conocimientos para que podamos elegir un tipo de cosmética más sana y natural.

 

Cosmética ecológica vs cosmética convencional

La cosmética ecológica y sus beneficios
FOTOGRAFÍA: Andrzej Gdula

Cosmética ecológica vs Cosmética convencional

A grandes rasgos, podríamos definir la cosmética ecológica como aquella que en el proceso de fabricación se ha tenido en cuenta el mínimo impacto ecológico de la zona. Las materias primas empleadas son de origen vegetal y en su composición no aparecen ingredientes petroquímicos, parafinas u otros elementos sintéticos, transgénicos, irradiados o testados en animales.

Los envases son reciclables o biodegradables y, normalmente, estos productos suelen aportar en su envase las siglas o emblemas de algún tipo de certificado ecológico.

La principal diferencia entre cosmética ecológica y cosmética convencional radica en los ingredientes, pues en la formulación de la cosmética convencional encontramos básicamente agua, aceites minerales (derivados del petróleo), aceites de siliconas, PEG, PPG, etc. Pueden contener principios activos naturales, los tienen sintéticos. Siempre solemos encontrar parabenos y otros conservantes, perfumes y antioxidantes sintéticos.

Sin embargo, en el caso de la cosmética ecológica, su formulación se puede basar en agua o agua floral, aceites y/o ceras vegetales, junto con principios activos de origen vegetal, aceites vegetales, aceites esenciales entre otros. Su conservación se basa en un listado de conservantes limitados.

 

Cosmética ecológica, ¿una alternativa más sana?

La cosmética ecológica contiene en su formulación componentes naturales, mientras que la cosmética convencional basa su composición en elementos químicos.

Lógicamente, para el cuerpo es mucho más sano aplicar algo que se extrae de la naturaleza (sustancias e ingredientes con grandes propiedades) que, además, puede asimilar mucho mejor, en lugar de algo que ha sido creado de forma “artificial”.

La cosmética ecológica no deja residuos químicos en el cuerpo (con las consecuencias que esto puede ocasionar). Todos sus componentes son absorbidos perfectamente por el organismo sin que tenga un efecto nocivo para la salud general del cuerpo, sino todo lo contrario.

Además, la cosmética ecológica apuesta por la química verde. Este término (“química verde”) se utiliza para nombrar aquellos aditivos (conservantes, etc.) que tienen que llevar los cosméticos ecológicos para su durabilidad. Cada tipo de certificado ecológico tiene un listado permitido.

 

Sustancias vetadas por la cosmética ecológica

La cosmética ecológica descarta la utilización de ciertas sustancias, entre ellas, los parabenos.

Los parabenos son unos conservantes muy baratos que en la actualidad se utilizan mucho en la fabricación de casi todos los cosméticos y productos de higiene convencionales. Como a lo largo del día se utilizan muchos productos con estos ingredientes, su efecto es multiplicado. Su actividad es bactericida y fungicida. Algunos estudios los vinculan con irritaciones cutáneas, dermatitis, eczemas y parece ser que también está relacionado con enfermedades degenerativas.

Además, hay muchos componentes químicos que por su grado de toxicidad no se permiten en un producto ecológico. En general, son los ingredientes petroquímicos, parafinas, siliconas, aceites minerales o Ftalatos, entre muchos otros.

 

 

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