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Hablamos con… Íñigo González Sosa

Hablamos con… Íñigo González Sosa

 Han pasado doce años desde que lo conociéramos en la primera edición de “Gran Hermano”, pero Íñigo González  sigue manteniendo su esencia. Aún conserva su parte de niño, pero durante estos años ha evolucionado hasta convertirse en un periodista que sabe lo que quiere y, sobre todo, lo que no. Acaba de publicar su segundo libro, “Mercenarios de la Tele”, en el que engloba la experiencia de muchos ex concursantes de “Gran Hermano” y se sirve de sus testimonios para acercarnos a la parte más desconocida del mundo de glamour que envuelve a los ex concursantes.

Íñigo González Sosa. Ex concursante Gran Hermano 1

Íñigo González Sosa

  • El título de tu libro, Mercenarios de la Tele lo dice todo…

Elegí este título porque en una entrevista que hice a Fernando Ramos, una de las definiciones que daba a las personas que se prestaban a la guerra en televisión, a dar gritos en el plató por un poco de dinero, era “mercenarios de la tele”. Y me gustó tanto esa afirmación que había dado Fernando Ramos que bauticé así a mi libro. Yo en el fondo también me considero un mercenario de la tele porque en su momento me presté a todo tipo de cosas que me ofrecían en la televisión, por dinero.

  • ¿Serías ahora más selectivo?

Sería más selectivo a la hora de ir a un programa o a un plató de televisión. A mí no me gusta ir a un plató de televisión a pelearme, porque pienso que en la televisión nos tratan como si fuéramos pañuelos de usar y tirar.

  • En tu libro hablas de las consecuencias a nivel social que han tenido los concursantes de Gran Hermano después de salir de la casa. ¿Tú mismo las has vivido en tu propia piel?

Sí. El tema de Gran Hermano es muy complicado. En la casa te lo pasas muy bien, pero luego en la sociedad te enfrentas a la crueldad de la gente. Ahora estoy en un momento en que llevo una vida normal, aunque la gente me reconoce por la calle. Supongo que, como di mucho que hablar en mi edición… Yo lo pasé muy mal. Cuando se me acabó el contrato con Crónicas Marcianas lo pasé fatal porque no sabía qué hacer con mi vida. Estaba súper enganchado a la tele. Para mí la tele era una droga porque te lo pasas muy bien, pero después la televisión evolucionó a una lucha encarnizada de fieras salvajes a ver quién levanta la mano, a ver quién insulta más. Yo como me lo pasaba bien era jugando a la televisión, entonces claro, era una droga sana en cierta manera. Yo tenía 22 años, me consideraba muy inocente. Ahora he madurado un poco (risas), pero bueno, sigo manteniendo la esencia de aquella época. A mí se me caería la cara de vergüenza de tener que insultar a alguien. Creo que eso a la larga no es bueno para nadie. ¿Qué va a pasar con Aída Nízar cuando salga de la televisión? Aída está mintiendo en la televisión porque está cumpliendo con un personaje malvado, y está jugando a ser la villana perfecta. Pero eso a la larga le va a venir mal, va a ser un muñeco roto, porque no la va a querer contratar nadie. Si yo tuviera una empresa, aunque sea de helados, no la contrataría porque me arruinaría la empresa, porque es la imagen que ha proyectado ella. Sin embargo, en la vida real ella es más maja, más noble en el trato de tú a tú.

  • ¿Crees que ella actúa así para mantenerse en televisión?

Supongo que la tele es un mundo de villanos, y los malvados triunfan tanto en la vida como en televisión.

  • Entre tus compañeros ex concursantes de Gran Hermano que aparecen en Mercenarios de la tele hay varias quejas, ¿cuál se suele repetir más?

Muchos dicen que han pedido volver a la televisión a hablar de un tema y se les ha negado.

 

Íñigo González Sosa. Ex concursante Gran Hermano 1

Íñigo González Sosa

  • De entre todas las ediciones de Gran Hermano han ido apareciendo, como tú bien dices, personajes que se han convertido en muñecos rotos, pero también los hay que se han reinventado y que han sabido utilizar esa fama. Dime a qué grupo pertenecerían algunos nombres.

Por ejemplo, Kiko y Marta son los que han cumplido su sueño de seguir en televisión, supongo. Después tenemos a Aida Nízar que es la que está entre Pinto y Valdemoro, que aparece y desaparece…

 

  • ¿En qué punto de la escala te situarías tú, entre los muñecos rotos y los que han sabido mantenerse?

Yo me siento como el personaje reciclado. He ido creciendo. He ido aprendiendo. A mí me encantaba la tele, pero como veo que no puedo seguir en la televisión, pues tengo que buscar otra salida. El tipo que se está haciendo ahora de televisión no me gusta. A mí que se despellejen vivos es que me parece súper inmoral, muy cruel; y que se le dé cabida a ese tipo de cosas no me parece bien.

  • ¿Quiénes de los ex concursantes de Gran Hermano no han sabido asimilar la fama y lo han llevado mal?

Pienso que, por ejemplo, Jorge Berrocal no ha asimilado muy bien la fama. Hay muchas personas que lo han pasado mal. Nuria Yáñez quería trabajar en televisión y lo ha pasado muy mal. Ahora creo que está trabajando en Barcelona, en una cadena local.

  • ¿Quiénes no han pasado por la premisa de “Todo por el dinero”?

Hay muchísimos compañeros, por ejemplo, Marina, Koldo, Mabel… Muchos de mi edición, casi todos mis compañeros de la primera edición han sabido encauzar bien sus vidas. Iván tiene una agencia de representación. Ismael está de monologuista, etc.

  • Algo que parece inherente al hecho de participar en Gran Hermano son las disputas entre compañeros de las mismas o distintas ediciones…

A mí Iván Armesto no me puede ni ver, por ejemplo. Me ha insultado por las redes sociales. Dice que he traicionado a los compañeros de mi edición, que los he vendido. Si Iván quiere entrar al trapo, que entre; si quiere ponerme verde en la televisión y ganar unas pelas, que vaya él; pero yo no voy a ir a hablar con él, no me voy a pelear por dinero. A mí no me hace falta, y creo que a él menos todavía. Aunque me hiciese falta, yo no voy a entrar en ese trapo porque entonces no me voy a quitar el estigma de Gran Hermano en la vida.

  • ¿Qué opinas de la polémica que ha habido entre Pepe Herrero y Kiko Hernández?

Pepe encendió el botón de la bomba y Kiko reaccionó de una manera más inocente, pero ha provocado que Pepe se gane unas cuantas de pelas.

  • ¿Hay algo que a la gente se nos escapa de Gran Hermano

Hay muchas cosas… La gente no sabe lo que les pasa a los concursantes una vez que salen de la casa, no tienen ni idea. No saben lo que ganan, no saben lo que hacen. Incluso hay quien cree que somos ricos. Pero bueno, para eso está Mercenarios de la Tele, para aclarar todo eso.

  • ¿Piensas que el propio formato de Gran Hermano es una fábrica de muñecos rotos?

Claro. Pero no solo Gran Hermano. Cualquier programa de televisión es una fábrica de muñecos rotos.
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  • ¿Qué conclusión extraerías de todas las declaraciones que han hecho tus compañeros para el libro Mercenarios de la Tele?

La conclusión a la que llego es que la fama es una droga que te puede hacer pasar buenos y malos momentos. La fama es como un medio de vida momentáneo y muy transitorio, pero con ella no puedes ganarte la vida. Entrar en la casa de Gran Hermano es como un purgatorio; la fama es un purgatorio. Parece que tienes que estar pidiendo perdón constantemente por haber participado en el concurso.
Hay algo a lo que quiero hacer alusión, y es el tema de las librerías, porque algunas tienen mi libro oculto. Mi libro es novedad y no entiendo por qué lo ocultan y no lo tienen en los escaparates algunas librerías. Y estoy luchando contra eso. En algunos centros comerciales dicen que está descatalogado. Yo pido desde aquí que los libreros no escondan el libro de Mercenarios de la Tele, porque es un libro muy bueno. Hay gente que me ha dicho que se lo ha leído dos o tres veces e incluso hay quien no se atreve a leérselo porque piensan que, con mi libro, se les va a quitar la ilusión por entrar en Gran Hermano.

  • ¿Y crees que puede ser así?

Yo no lo veo así. Pero bueno, es la opinión de la gente.

 

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