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Belleza: Arcillas faciales naturales

Arcillas faciales naturales para distintos tipos de piel

Directamente de la naturaleza a nuestro rostro, para tratar y eliminar todo tipo de imperfecciones. Las arcillas pueden aportarnos la belleza y luminosidad que deseamos, siempre que elijamos la más adecuada para nuestro tipo de piel.

Propiedades de la arcilla
Los diferentes tipos de arcilla o barro se han usado desde tiempos muy lejanos con fines medicinales y estéticos.
La arcilla se forma debido a la descomposición de las rocas, por la acción del viento y del agua, siendo por ello muy rica en oligoelementos y sales minerales.
Las arcillas estimulan la eliminación de agentes tóxicos, son muy eficaces en la destrucción de bacterias, tienen propiedades antisépticas, antibióticas y purificadoras para todo el cuerpo, así como calmantes y anti-inflamatorias  muy útiles en esguinces y otras dolencias. Además son remineralizantes (debido a su composición en oligoelementos), cicatrizantes y regeneradoras gracias, sobre todo, a uno de sus componentes: el sílice.
Tipos de arcillas

 

Encontraremos varios tipos de arcilla:

Arcilla Verde
Podemos utilizar esta arcilla en cosmética y también para tratar inflamaciones, dolencias o lesiones.
Se recomienda la utilización de la arcilla verde sobre todo para pieles grasas-mixtas,         por su efecto purificante y gran capacidad de absorción, regulando así el exceso de grasa en la piel. Trata las impurezas y el acné.
La arcilla verde se puede comprar en herbolarios o tiendas especializadas. La encontraremos ya hecha, lista para aplicar directamente sobre el rostro limpio, o bien, en polvo. En este caso, hemos de mezclarla con agua (a ser posible desmineralizada y libre de cloro). También podemos mezclarla con infusión de té verde o bien con algún aceite esencial (como, por ejemplo, unas gotitas de árbol de té). En estos dos últimos casos potenciaremos más sus propiedades.
¿Cómo utilizar la arcilla verde?
Necesitaremos un bol a ser posible de madera, cristal o barro. Los utensilios nunca deben ser de metal, puesto que podrían disminuir las propiedades de la arcilla.
Echaremos aproximadamente una cucharada grande de arcilla verde y lo mezclaremos bien (para que no queden grumos) con el agua o té verde. Posteriormente, aplicaremos esta mezcla sobre el rostro y la dejaremos actuar, un máximo de veinte minutos. Una vez transcurrido este tiempo, la retiraremos con unas esponjas y agua tibia.
Arcilla Blanca
Entre sus principales compuestos se encuentran el aluminio y el silicio. Algunas de las propiedades de esta arcilla son: acción antiinflamatoria, desintoxicante, antibacteriana y cicatrizante.
En cosmética, la utilización de esta arcilla se aconseja para pieles normales o secas.
La arcilla blanca ayuda  a aclarar las manchas en la piel y aporta luminosidad. Además, posee  efecto tensor. El resultado será una piel lisa y suave, eliminando las toxinas y absorbiendo las células muertas.
¿Cómo utilizar la arcilla blanca?
Utilizaremos la arcilla blanca igual que la arcilla verde, siguiendo los mismos pasos y asegurándonos de no utilizar materiales de aluminio. Esto es muy importante para no perder las propiedades de la arcilla. El tiempo oscilará entre quince y veinte minutos.
Arcilla roja
Este tipo de arcilla contiene hidróxidos de hierro y óxidos, de ahí su característico color. Esta composición le aporta propiedades astringentes y su uso en cosmética es adecuado en casos de piel sensible y delicada. Aunque la arcilla roja tiene propiedades similares a las de la arcilla verde, ejerce su efecto resecando menos la piel en la que se aplique.
El uso de esta arcilla se recomienda para combatir el acné, las espinillas y los puntos negros.

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