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¿Cómo escapar de la rutina?

Es normal que después de unos años de relación pasemos de la pasión al amor más consolidado. Sin embargo, la “chispa” de los primeros tiempos puede desvanecerse como consecuencia de la convivencia y todo lo que ésta conlleva. Es entonces cuando puede aparecer la rutina.

Cómo escapar de la rutina

¿Cómo escapar de la rutina?
FOTOGRAFÍA: Sue Byford

Los problemas del día a día, el estrés, el trabajo, los niños y un largo etcétera pueden calar en nuestra relación de pareja, haciéndonos entrar en una espiral de monotonía. Entonces la pregunta es, ¿cómo escapar de ella y volver a la situación anterior?

Muchas veces recuperar el sentido de la relación es muy posible solo con dedicarnos un poco a ella e invertir ciertas dosis de imaginación.

 

Analizad la situación

Deberías hacer un examen de conciencia preguntándote por qué habéis llegado a una situación rutinaria. Lo normal es que detectando dicho motivo sea más fácil ponerle freno a esta circunstancia. Háblalo con él sin miedo y con naturalidad, de modo que entre los dos podáis extraer vuestras propias conclusiones y aportéis distintas ideas para romper el hechizo.

 

Organiza planes a vuestra medida

Si por cuestiones de trabajo no coincidís todo lo que quisierais, y solo podéis compartir unas pocas horas al día, lo ideal sería pensar en alguna escapada de fin de semana o pequeños viajes que se conviertan en la excusa perfecta para dedicaros todo el tiempo del mundo. Este tiempo juntos os ayudará a desconectar y a centraros en vosotros mismos.

Además, aprovechar entornos distintos para hablar de cosas que tengáis pendientes puede ser una buena opción, puesto que el hecho de estar relajados y en una atmósfera diferente será de ayuda para intentar enfocar las cosas desde otra óptica.

 

Tiempo de diversión

Sacad los niños que lleváis dentro y organizad salidas a sitios divertidos que os despejen la mente: en el parque temático, el cine o el zoo pasaréis días inolvidables. Si tenéis hijos también les vendrá bien este tipo de actividades y disfrutarán con vosotros. Ésta supone otra manera más de reforzar las relaciones familiares.

También puede resultar muy divertido practicar deporte juntos, bien en un gimnasio o al aire libre. Si vuestros tiempos coinciden, podríais empezar el día haciendo footing o natación, por ejemplo. Y si no es posible hacerlo durante los días laborables, siempre podéis aplazarlo para el fin de semana.

 

Innova en el sexo

¿Has pensado que quizá os habéis acomodado a unas pocas prácticas y os falta algo de sal y pimienta? Quizá sea el momento de ponerte (y/o ponerle) las pilas. Léete algún libro o manual interesante para aprender cosas nuevas (incluido el Kama Sutra). Cuando estés a solas con él, muéstrate distinta y enséñale alguna faceta de ti que no conozca, aunque, eso sí: siempre siendo tú misma. Si sueles ser muy melosa en la intimidad, enséñale tu cara más descarada, y viceversa. Otro comodín a tu favor es el de la ropita interior. Renueva tu lencería e incluye conjuntitos coquetos, picardías, ligueros o camisones semitransparentes. Lo dejarás boquiabierto.

 

Endulza vuestro día a día

Lo más importante es conseguir con pequeños detalles que cada día sea distinto. Aprovecha todas las ocasiones que se presenten para festejarlas de manera especial: cena romántica el día de vuestro aniversario, fiesta sorpresa para su cumpleaños, noche “terrorífica” en pareja para Halloween, etc. Así conseguirás muchos días únicos y especiales.

 

Tómate un respiro

Conserva tu propia parcela de tiempo, y respeta la de él. Daros tiempo para echaros de menos. Sal y diviértete con amigas; ve de compras, o simplemente a mirar escaparates; apúntate a un curso de aquello que siempre quisiste aprender; pasa tiempo con tu familia; haz visitas culturales… Puedes hacer un millón de cosas de manera independiente, dedicándote el tiempo que necesitas para realizarte en muchos aspectos. De igual modo, es necesario que él también disponga de su propio tiempo para invertirlo en las aficiones o hobbies que desee.

 

 

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